Especialmente en Latinoamérica, el emprendimiento se ha convertido en el combustible que hace que la economía avance.
Aunque se antoje increíble, hace 25 años, nada más, aquello de ser emprendedor era algo exótico. De hecho, en la mayoría de los países latinoamericanos estaba mal visto: al que decía ser uno se lo tildaba de vago y se le recomendaba que consiguiera “un trabajo de verdad”. Hoy, las cifras nos demuestran que los emprendimientos son el combustible de la economía formal en el mundo.
Lo mejor, ¿sabes qué es lo mejor? Que Latinoamérica es la región de mayor crecimiento, la zona donde cada vez más personas adoptan el emprendimiento no solo como fuente de sustento, sino también como estilo de vida. Porque, en esencia, más allá de cuál sea el camino que elijas, ser emprendedor es un estilo de vida que te brinda una variedad de beneficios de diversa índole.
Según el Informe Ipsos 2022, publicado a finales de ese año y realizado en 26 países como Australia, China, España, India, Malasia, Polonia, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú, entre otros, nos ofrece un panorama alentador. Sí, el 31 por ciento de los ciudadanos reconoció haber comenzado un negocio recientemente y el 29 % dijo tener el propósito de hacerlo pronto.
Perú (54 %), Colombia (54 %) y México (53 %) son los territorios donde la semilla del emprendimiento brota con mayor frecuencia. Por otro lado, Colombia (58 %), México (55 %) y Suráfrica (54 %) son aquellos países con la mayor proporción de adultos con la intención de comenzar un negocio en el futuro. Y no te engañes, no es una tendencia, algo pasajero.
El emprendimiento, una nueva realidad
Se trata de una nueva realidad, de una puerta que se abrió y desveló un universo ilimitado de posibilidades. Que, por supuesto, nadie quiere perderse. Una de las principales características de este fenómeno es que ya no hay una edad determinada para ser emprendedor: desde los jóvenes que acaban de terminar sus estudios hasta los adultos en edad de retiro optan por esta opción.
La otra cara de la moneda, de acuerdo con la encuesta de Ipsos, son las dificultades que todavía dificultan o impiden que más personas sean emprendedoras. La falta de financiación (41 %), los vaivenes de la economía (19 %) y la falta de conocimiento (17 %) acerca de lo que significa e implica crear un negocio propio, físico o virtual, son los obstáculos más relevantes hoy.
¿Qué, en realidad, es ser un emprendedor?
Ahora, es justo hacer una puntualización: ¿qué se entiende por emprendimiento?, ¿qué, en realidad, es ser un emprendedor? La respuesta dependerá de cuál fuente consultes porque, como en tantos otros temas, no hay una sola. Que también estará determinada por tu mentalidad y por tus objetivos, es decir, por los beneficios y contraprestaciones que esperas recibir a cambio.
Una primera corriente, mayoritaria y muy arraigada, entiende el emprendimiento como ser dueño de un negocio. En otras palabras, como aquello de “ser mi propio jefe”, “trabajar para mí” y ser tú el que imponga las condiciones. En la práctica, esta opción se manifiesta a través de los pequeños comercios (retail), bien sea para comercializar tus propios productos o los productos de otros.
La otra variante es aquella cada vez más presente según la cual ser emprendedor es aprovechar el conocimiento acumulado, las experiencias vividas, el aprendizaje de los errores y, en concordancia con tus dones y talentos, crear un negocio para ayudar a otros. Una corriente que, por lo general, involucra a los profesionales independientes que forman parte del ecosistema digital.
Son médicos, coaches, entrenadores personales, nutricionistas, profesores de idiomas o de música, contadores, escritores y creadores de contenido en general o, en esencia, cualquier persona que, a partir de su conocimiento, esté en capacidad de enseñarles a otros, de ayudar a otros a suplir una necesidad o satisfacer un deseo. Son una fuerza laboral cada vez mayor, con un gran impulso.
Según el portal Hotmart, una de las plataformas digitales más robustas del mercado, que brinda herramientas, asesoría profesional y canales para emprendedores, y que también funciona como pasarela de pago, hay 15 actitudes que te definen como emprendedor. Para comenzar, está claro, no necesitas reunirlas todas, pero cuantas más poseas te servirán para acortar el camino. Veamos:
15 actitudes que te definen como emprendedor
1.- Pasión por el aprendizaje continuo
2.- Resiliencia ante la adversidad
3.- Visión de negocios
4.- Liderazgo de equipos
5.- Compromiso con el negocio
6.- Eficiencia y calidad en el trabajo
7.- Comunicación asertiva
8.- Responsabilidad para asumir riesgos
9.- Objetividad para establecer metas
10.- Independencia para trabajar
11.- Ecuanimidad y equilibrio personal
12.- Iniciativa en sus acciones
13.- Enfoque en los resultados
14.- Creatividad para solucionar problemas
15.- Empatía con las personas
La moneda del emprendimiento, como todas, tiene dos caras. Tristemente, dado que no se la pueden definir reglas estáticas, especialmente en internet hay mucho engaño, mucha trampa. Los temidos y conocidos vendehúmo que prometen el oro y el Moro, que te garantizan que vas a ser millonario en unas cuantas semanas, y que al final se desaparecen y te dejan con el problema.
Estos son algunos de los mitos relacionados con el emprendimiento que debes conocer:
1.- “Emprender no es un trabajo”.
Si ya lo intentaste, sabes que es una gran mentira. No solo es un trabajo como cualquier otro, sino que a veces te demanda ¡más trabajo! En parte, porque en especial al comienzo estarás solo y es posible que te abrume la cantidad de tareas requeridas, junto con el aprendizaje que necesitas. Ser emprendedor es dedicarte 24/7/365 a tu negocio, un alto precio que no todos quieren pagar.
2.- “Se requiere mucho dinero para comenzar”.
La verdad, puedes comenzar con poco. Lo que sí es una mentira es que puedes comenzar sin invertir un peso: el tiempo que le dedicas a la actividad que elijas es tu activo más valioso, así que NO es gratis. La cantidad de dinero que requieres se determina tanto por lo que quieres hacer como por lo que sabes de esa actividad. Si quieres tener éxito, necesitas invertir en ti.
3.- “Emprender es para jóvenes”.
De hecho, está demostrado lo contrario: las estadísticas indican que son más los casos de éxito en personas mayores de 35 años que acumulan experiencia en el mundo laboral convencional, frente a la cantidad de jóvenes recién egresados que apuestan por emprender. Lo mejor, ¿sabes qué es lo mejor? Que no hay edad para ser emprendedor: puedes comenzar a los 60, 70, cuando quieras.
4.- “El emprendedor nace, no se hace”.
Ser emprendedor, en la práctica, significa adquirir algunos conocimientos y desarrollar algunas habilidades. Todas, absolutamente todas, al alcance de cualquiera. No hay nada que no se pueda aprender o, de otra forma, que no puedas contratar: el mercado está lleno de expertos que te pueden dar una mano. Puedes comenzar con lo que sabes y lo demás lo aprendes en el camino.
5.- “Este no es el momento adecuado”.
Una de las creencias limitantes más arraigadas en el mercado. Que, por supuesto, es falsa. El mejor momento para comenzar, un negocio o lo que quieras en la vida, es HOY, siempre HOY. Mañana, quizás, sea tarde. Además, si a través de tu trabajo puedes ayudar a otros, es tu responsabilidad hacerlo sin dilaciones, al tiempo que puedes perderte las maravillosas recompensas de la vida.
Hay otros más, claro, pero estos son los más comunes. Son afirmaciones falsas emitidas por quienes no se han atrevido a dar el pasado y volverse emprendedores o, también, lo dieron, pero no lograron lo que esperaban y ahora desean compartir sus frustraciones con los demás. Si lo que anhelas es ser emprendedor, no te dejes intimidar por quienes no pudieron hacerlo realidad.
Más bien, apóyate en los que ya están en donde tú quieres estar, los que alcanzaron el éxito que tú deseas obtener, los que disfrutan el estilo de vida con el que tú sueñas. Si bien el mercado muchas veces se antoja una jungla infestada de fieras salvajes, de depredadores, también hay personas buenas, capacitadas para inspirarte, dispuestas a guiarte, con la vocación de servicio para ayudarte.
Aprender es la principal herramienta del emprendedor
La tecnología te brinda todas las herramientas que requieres y muchas de ellas son gratuitas o con versiones de pago al alcance del principiante. En todas las áreas del conocimiento, en todos los oficios que puedas desempeñar, hay expertos que pueden guiarte por el apasionante camino del emprendimiento. Además, hay personas que, quizás, necesitan aquello que tú puedes ofrecerles.
Necesitarás aprender a utilizar las básicas, sumergirte en el mundo del marketing (que no es el ogro que muchos pintan) y desarrollar habilidades clave que te permitirán alcanzar los resultados que esperas y consolidarlos a largo plazo. Como en la vida, ser emprendedor es un aprendizaje continuo, un camino que se hace al andar. La recompensa, sin embargo, créelo, es maravillosa.







